En 1868, el joven Antoni Gaudí llega a Barcelona para estudiar arquite ctura, la pasión de su vida.
Su afán de superación se evidencia en sus obras: interpretó el arte de una forma tradicional y a la vez rev olucionaria.
Se inspiró en la naturaleza para crear unas forma s inéditas en arquitectura, y las plasmó con la ayuda de técnicas arte sanales de manipulación de los diversos elementos, como cerámica, pied ra y hierro forjado.
A lo largo de su vida proyectó numerosos edificios, y dedicó sus últimos años a la Sagrada Familia, vivo testig o de su lealtad por el trabajo. Su autonomía creativa sentó las bases del arte actual.
Ningún otro arquitecto de los tiempos modernos ha tenido en vida o después de su muerte tanta popularidad.