Los primeros guerreros del ejército del Caos en manchar sus espadas de sangre son los batidores a caballo, conocidos por sus enemigos como Jinetes
Bárbaros. Se colocan a la cabeza de las principales columnas, galopando hacia las líneas enemigas y bloqueando cualquier oportunidad de huída. Cuando el enemigo huye de la avalancha del Caos, son los jinetes los que van detrás de ellos. Estos expertos cazadores son los verdaderos señores de la estepa, rápidos como el viento y despiadadaos como una tormenta de hielo.